Día Mundial de la Actividad Física: “Disfrutá siendo activo”

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Este 6 de abril, el Ministerio de Salud a través del programa de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, celebra el Día Mundial de la Actividad Física y rescata la importancia de fomentar y promocionar la actividad, el ejercicio y los buenos hábitos para el beneficio de la salud física y emocional en cualquier etapa de la vida.

La Organización Mundial de la Salud promueve el Día Mundial de la Actividad Física desde el año 2002, definiendo esta última como «todos los movimientos que forman parte de la vida diaria, incluyendo el trabajo, la recreación, el ejercicio y las actividades deportivas».

La práctica regular de actividad física, conjuntamente con una alimentación saludable, puede ayudar a evitar o retardar la manifestación de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la osteoporosis, algunos tipos de cáncer y las complicaciones asociadas con el sobrepeso y la obesidad.

Se recomienda sumar al menos  30 minutos de actividad física de moderada intensidad, todos los días para preservar la salud física y emocional. Esta actividad puede ser continua o fraccionada, lo importante es ponerse en movimiento. También es clave aumentar las actividades cotidianas que requieren de movimiento corporal como desplazarse de un lugar a otro caminando en vez de utilizar el auto, bajarse antes del transporte público y caminar unas cuadras, realizar tareas del hogar o de jardinería y evitar pasar más de 1 hora en posiciones sedentarias.

En este sentido, es importante mencionar que la inactividad física es una de las causas principales de la mayoría de enfermedades crónicas, ya que tiene efectos negativos en la presión arterial, el colesterol, la autoestima, la condición física y además se relaciona con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, sobrepeso – obesidad y algunos tipos de cáncer.

Recomendaciones para realizar actividades según tu edad:

Niños y Jóvenes (de 5 a 17 años): la actividad física consiste en juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias. Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea, se recomienda que realicen como mínimo 60 minutos diarios en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa. La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría incorporar, como mínimo tres veces por semana, actividades vigorosas que refuercen, en particular, los músculos y huesos.

Adultos (18 a 64 años): la actividad física consiste en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo caminar o bicicleta), actividades ocupacionales (es decir, trabajo), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias. Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y de reducir el riesgo de ENT y depresión, se recomienda que dediquen como mínimo 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana, o bien una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas. La actividad aeróbica se practicará en sesiones de 10 minutos de duración, como mínimo. A fin de obtener aún mayores beneficios para la salud, los adultos de este grupo de edades aumenten hasta 300 minutos por semana la práctica de actividad física moderada aeróbica, o bien hasta 150 minutos semanales de actividad física intensa aeróbica, o una combinación equivalente de actividad moderada y vigorosa. Dos veces o más por semana, realicen actividades de fortalecimiento de los grandes grupos musculares.

Adultos mayores (de 65 años en adelante): la actividad física consiste en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos (por ejemplo, paseos caminando o en bicicleta), actividades ocupacionales (cuando la persona todavía desempeña actividad laboral), tareas domésticas, juegos, deportes o ejercicios programados en el contexto de las actividades diarias, familiares y comunitarias. Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares y la salud ósea y funcional, y de reducir el riesgo de ENT, depresión y deterioro cognitivo, se recomienda que dediquen al menos 150 minutos semanales a realizar actividades físicas moderadas aeróbicas, o bien algún tipo de actividad física vigorosa aeróbica durante 75 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas. Los adultos de este grupo con movilidad reducida realicen actividades físicas para mejorar su equilibrio e impedir las caídas, tres días o más a la semana. Convendría realizar actividades que fortalezcan los principales grupos de músculos dos o más días a la semana. Cuando los adultos de mayor edad no puedan realizar la actividad física recomendada debido a su estado de salud, se mantendrán físicamente activos en la medida en que se lo permita su estado.

Existe un abanico de posibilidades amplio para seguir en movimiento a cada edad, pero a modo general podemos encontrar:

·         Andar en bici

·         Caminar

·         Bailar

·         Nadar

·         Trotar

·         Ir al gimnasio o seguir una rutina

·         Gimnasia para adultos

·         Deportes de forma recreativa

Por último, es muy importante consultar un médico antes de comenzar a realizar cualquiera de estas actividades. 

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